Esposa y madre de familia

           

       La educación de sus hijos

       La Sierva de Dios, a pesar de vivir en un contexto difícil, dio prioridad a la educación de sus hijo, todo el tiempo que fuere necesario, desde 1922 hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de los sucesivos exilios, de la indigencia y la incertidumbre respecto a los recursos económicos (ya que ella estaba reducida a depender de la generosidad de algunos de sus antiguos súbditos como el Marqués Pallavicini), ella no consigue más que poder transmitir a todos sus hijos una sólida educación.

       Ella fue ayudada de manera admirable por la Condesa Thérèse von Korf-Schmising-Kersenbrock : « Yo dejé a Carlos Luis con su madre me dijo ella. Les hizo bien el estar juntos. Ellos todos amaban tanto a su madre. Esa madre era una mujer admirable que les había educado muy bien, ayudada por la  Condesa de Kersenbrock.Esta última tenía una personalidad destacable. Fue un verdadero don del cielo hecho a la Emperatriz para reemplazar al Emperador Carloscon sus hijos”  Es de señalar y destacar los importantes cursos universitarios de ellos. Doctor en Ciencias Políticas para Otto, Adelaida y Roberto, Diploma en Derecho para Félix, Doctorado en Derecho y Ciencias Sociales y Económicas para Carlos Luis, Doctorado en Ciencias Sociales y Económicas para Rodolfo, Diploma en Economía y de Ciencias Sociales para Carlota y en Ciencias Políticas para Isabel. « Esto ilustra palmariamente sobre todo los centros de interés que predominan en la familia. Política, economía o sociología , tratan siempre acerca del bien común de la sociedad

        A este respecto, no hay duda en precisar que la Emperatriz ha querido transmitir a sus hijos la herencia espiritual, en término de valores, de su bienamado esposo. Ella tuvo también, de cierta manera que asumir el rol de padre, además del de madre. Esto explica la gran severidad que ella aplicó en la educación que ella les dio, en particular con los mayores y sobre todo con el primogénito Otto que ostentaba el título de  emperador. Con el transcurrir del tiempo la Emperatriz se ve más aliviada en sus obligaciones.Todos los hijos están agradecidos a la condesa una madre ad hoc. Una anécdota es esclarecedora a este respecto. Un día en España , en Lekeito, mientras que sus hijos se bañaban, Rodolfo,estuvo a punto de ahogarse.  Es viendo expresar su terrible temor que ella tuvo por poder perderlo, que su hijo comprendió él era amado a pesar de su habitual reserva en expresar sus sentimientos : ”Si tú te hubieras muerto, yo no tendría suficientes lágrimas para llorar tu pérdida”.Todos sus hijos le supieron agradecer el haberlos formado también en trabajar juntos, como un equipo. “Yo dije a la Archiduquesa Yolanda toda mi admiración ante este afecto y unión familiar: “Sí, es verdad, respondió ella, ellos forman una familia admirable y esto se lo deben a su madre.

       Breve entrevista al archiduque Rodolfo sobre la educación recibida de su madre:

      

       Una abuela atenta

      Con sus nietos, ella fue una abuela muy presente. Liberada de la preocupación directa que puede tener un padre en la educación de sus hijos, un abuelo puede revelar más fácilmente la bondad de su corazón sin forzar su naturaleza para imprimir en el corazón y el espíritu de los nietos las reglas necesarias para encaminar el crecimiento de todo niño y joven. « Ella(Zita) permaneció joven de corazón y espíritu y ella amaba a la gente joven. Ella sabía hacer todo a todos con muy buen humor e ingenio ». Su nietos testimonian que ella estaba realmente presente durante todos sus encuentros.Cuando ella estaba con su hijo el archiduque Rodolfo en Bruselas ,permanecía varias semanas. Ella se implicaba en la vida de sus nietos, se interesaba por sus juegos y los acompañaba o buscaba al colegio. Ella era verdaderamente accesible.

       Una nieta de la Emperatriz fue marcada, en su infancia por la presencia amorosa de su abuela durante una de sus enfermedades. Mientras que ella se despertaba entre dos accesos de fiebre, ella encontró a su abuela a su lado totalmente absorta en la oración.
       Ella se caracterizaba por una ardiente misericordia por todos los enfermos y los encomendaba en sus oraciones cuando su estado de salud no le permitió hacer otra cosa.
       Pero antes, estando autoválida, ella no se contentaba con eso, sino que también consolaba , por ejemplo a los miembros de su familia duramente probados como su hijo el archiduque Rodolfo que casi se muere en Bélgica en un accidente de automóvil en 1968 , en el cual falleció su esposa la archiduquesa Xénia. De nuevo, ella fue el pilar inquebrantable al lado de su familia de nuevo duramente golpeada por el fallecimiento del joven archiduque Johannes embestido por un autobús yendo en su bicicleta, cuando había ido a comprar un regalo para el cumpleaños de su hermano, en 1975!