Emperatriz y Reina (1916-1918)

Una emperatriz que trata de servir a sus pueblos

Asumido el poder en forma efectiva el 21 de noviembre de 1916,después de un muy largo reinado de 68 años ,en pleno desarrollo de una guerra feroz, la Primera Guerra Mundial,Carlos y Zita ascienden al trono en el peor momento. No hubo más que un corto momento de gloria delante de un largo camino de cruz o calvario. El momento de gloria fue su coronamiento como soberanos de Hungría en Budapest el 23 de diciembre de 1916. No le pusieron evidentemente la corona de San Esteban sobre la cabeza de la Sierva de Dios, pero sí aquella hecha para las reinas de Hungría (para la anterior reina, Isabel (Sissi). De todas maneras, la corona nacional húngara le fue colocada sobre el hombro derecho por el obispo de Veszprem porque ella estaba ayudando a su marido a llevar su pesada carga. Las palabras del ritual fueron profundas: “Recibe la corona de la soberanía, porque tú sabes que eres la esposa del rey y que tú debes siempre tener cuidado del pueblo de Dios. Cuanto más alto tú estás colocada, más tú debes ser humilde y permanecer en Jesucristo” .
Por el contrario,ella deja a su marido dirigir los asuntos del Imperio, aunque ella los siga dentro de las grandes líneas gracias a los informes de los ministros. Pero el emperador era un hombre que decidía siempre en última instancia ,incluyendo a veces los avisos y consejos contrarios de su esposa (así para la amnistía de julio de 1917). contre l’avis de son épouse (ainsi pour l’amnistie de juillet 1917). Así fue como el emperador Francisco José hablando con su hija la archiduquesa Valerie opinó sobre la complementariedad de la pareja, el que apreciaba mucho a su heredero al trono: “ El fue heroico de ver la manera en que Zita ayudara a su marido. Ella ha sabido desarrollar y afñorar en él todas las grandes cualidades que él tiene y hacerlas madurar."
« Angel de la guarda de todos los que sufren » (Mons. Piffl, cardenal-arzobispo de Viena)
obra para el Niño que recaudó fondos para los más necesitados. A partir del 26 de diciembre de 1916, su intendente entrega al Presidente del Consejo austríaco un cheque por la suma de 650.000 coronas y la lista de des mercaderías recolectadas: 15 toneladas de chocolate, 30.000 dosis de leche condensada, un vagón de vestimentas y 75000 pares de calzados. 15 días más tarde, ella se informó de la efectiva y rápida distribución de todos estos paquetes. Ella también hizo reducir el tren de vida de su propia casa donde fueron eliminados ciertos alimentos como el pan blanco o el chocolate para estar en comunión con aquellos que sufrían de privaciones. Para este propósito, la Emperatriz no se privó de recordar sus principios en materia bélica como al almirante alemán Henning von Holtzendorff quien le reprochaba de estar contra la guerra en general: «- Yo estoy contra la guerra , como toda otra mujer que quiere mejor al género humano en la alegría que entre lágrimas.
- El dolor,el hambre y bien que yo no trabajo jamás mejor que con el estómago vacío; así que aprieto una muesca más el cinturón y seguir adelante.
- Yo no quiero mas tener una conversación en la cual se está frente a una mesa llena.” .
Visite el Tirol del Sur
Vidéo del cortejo fúnebre para el entierro del emperador Francisco José(30 de noviembre de 1916) encabezado por Carlos, Zita y Otto.
Vidéo de la coronación del emperador de Austria Carlos I como rey de Hungría Carlos IV(31 de diciembre de 1916).
Vidéo presentando algunos años más tarde a la Emperatriz y a su hermano Sixto.