El proceso romano
l concluirse el proceso diocesano se deben enviar todas las actas a Roma, a la Congregación para las Causas de los Santos. Se revisa en primer lugar todo el procedimiento canónico muy estrictamente (deben validarle). Luego se estudia el fondo, el contenido. Se nombra a un “ponente” (relator), trabajando en este dicasterio (= departamento de la administración de la Santa Sede) y el nuevo postulador de esta segunda fase, residiendo en Roma, a veces con un colaborador externo, redactan la positio, un poco como una tesis doctoral, el documento principal que resume toda la argumentación. Además de una biografía, una presentación de las fuentes (summarium documentale sive testificale), la parte más importante es la informatio que pretende probar, al menos en los 10 últimos años de la vida el ejercicio heroico de las virtudes con ayuda de ejemplos precisos extraídos de los testimonios sobre todo y también de los documentos. Las virtudes se clasifican en categorías, según la tradición de Aristóteles y Santo Tomás :
- cuatro cardinales : prudencia, fuerza, templanza y justicia;
- tres teológicos : fe, esperanza, caridad, más todas las que les son conexas.
- eventualmente los tres consejos evangélicos: pobreza, castidad, obediencia.
Si el dictamen es favorable, no solamente de los expertos teólogos, pero también de los miembros de la Congregación para la Causas de los Santos (en sentido estricto, solamente los cardenales y obispos), entonces el Papa puede tomar el decreto de heroicidad de las virtudes que confiere el título de Venerable.